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viernes, 15 de agosto de 2008
lunes, 26 de mayo de 2008

La noche se intuye en calma. El frío es mordaz pero escribir al raso me concede esa calma a la que sólo el silencio y la soledad son capaces de transportarme.
Hace dos días era la invitada de gala del barquero con su humilde doble batel color vino; me arrojaron sin preaviso al gélido y peligroso atlántico y hoy vuelvo a ser, a ojos del anciano y desdeñoso conductor de sueños, una nueva alma naufragada. Con una escalofriante diferencia, ahora he constatado que ni el Océano es capaz de vencerme.
¿Qué haces cuando alguién te dedica lo siguiente?
En realidad sólo puedo obsequiarte con la brevedad porque me esperan. Es sólo que eres tan bonita... es el veneno de la atracción mucho más ineludible que la obligación. Ya sabes lo mío es leer a Bukowski. Rock es la palabra mágica. Lo mío no es una verdad incómoda, es más como la nueva ley de costas. Las novelas no son para mí, prefiero a Kafka y a Nietsche, pero no hablemos de ellos porque todo es muy denso. Hagamos un pacto, seamos hermanos. Tienes el charco revolucionado y alguien tiene que protegerte de tanta carroña. No quiero que nadie más te lleve, soy egoísta y tú transporte es tan sólo cosa mía. Las nuestras son las conversaciones más bonitas de mi día, pero ya sabes, al llegar a casa... me esperan. Intentaré no enamorarme de ti. Son las dudas, que me queman, echo de menos ciertas cosas. Somos iguales. Por eso hay conexión entre nosotros y por eso ni siquiera me he sincerado con ella como contigo. Si dejas de tomar mi falúa entonces sólo la tristeza será mi compañera. Es que.. pensé mucho en enviarte noticias pero ese no es mi estilo, prefería recogerte para comer juntos.
A lo anterior hoy yo respondo: Mira mortal entronizado si lo que quiero es ser distracción del resto del reparto lo seré, ni tú ni nadie me impedirá subir a aquella barca o aquella otra. Si no te importo nada deja de buscarme, ni me condenas ni me liberas, no me conoces si crees que soy juguete de nadie. Despierta de tus enlucubraciones: me perdiste mucho antes de sincerarte.
martes, 29 de abril de 2008
El retorno de la bruja

Si no puedes dominar la Tramuntana entonces es hora de negociar.
La noche glorificaba mis hazañas, mi torrente de nicotina quemaba con gusto a esos de los que siempre han preferido el infierno. Mi destierro hace que me sollocen en silencio aunque callen. Mis candados eran desleíbles y acudían a mí cadenas en mano. Todavía recuerdo el día que inventé el fuego. Ja ja ja ja ja se volvían criaturas de la oscuridad, mi ejército. Cuando al ocaso empezaba a entonar, despertaban de su letargo y se sentían amados y sedientos. Percibían el miedo clavado en las entrañas pero no eran capaces de abandonarme. Mi castillo en llamas daba fe a los incrédulos. Recuerdo también cómo saboreaba el vino que ellos lloraban y como gustaba de arañar su espaldas con fruición.. Dios dejó de concurrir y al alba me cedió sus poderes. Soy vida y muerte de esta nación. Mi fiel Fígaro me alimenta en la vigilia y Pandora me cubre de ungüentos. Esta es mi llamada, estés dónde estés se que podrás reconocerla llegado el momento. Tu misión ahora es invocar para mí el re de difuntos. Querrás negarte pero te estás consumiendo. El día vendrá y entonces convendrás mi sangre y desearás las tinieblas. Paciencia querido amigo, ya se oyen los tambores. Te sé escondido entre los frailes pero estás inquieto porque has sentido el cambio del viento. No intentes huir, la luna se alzará teñida en Burdeos con mi renacer. No soy una quimera; mi pregón se extenderá de Oriente a Occidente y estallarán truenos de júbilo. Me crees vencida pero tiemblas por el retumbar de las calaveras más allá del horizonte. Paciencia.
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